
En 2002 el economista Saúl Feldman integraba una lista de supuestos traficantes de armas e incluso fue investigado, dijo el ex director de Aduanas Víctor Lissidini
En 2002, durante el gobierno del ex presidente Jorge Batlle, el entonces director general de Aduanas, Víctor Lissidini, investigó unos 10 supuestos traficantes de armas entre los cuales se encontraba el contador Saúl Feldman.
Lissidini dijo a radio El Espectador que se había conformado una lista encabezada por un oftalmólogo que tenía en su poder 72 armas de guerra. El segundo en la lista a ser investigado era Feldman e incluso se realizó un allanamiento en un depósito de la calle Salto, donde se suponía que el contador tenía escondido su arsenal, pero “se filtró información” y al llegar las armas ya no estaban.
El caso Feldman quedó opacado por la demanda de usurpación de funciones de la que fue objeto Lissidini, su posterior encarcelamiento y alejamiento de Adunas. “Nadie me preguntó nada sobre las armas. Era un caso público en donde yo pasé a ser un victimario y el oftalmólogo un pobre médico que tenía armas de guerra”, dijo el ex jerarca.
Luego del primer allanamiento por el caso Feldman las investigaciones pararon dado que no se contaba con el personal necesario como para hacer frente a todos los operativos. “Nadie me pidió que dejara de investigar, pero tampoco me dieron ningún apoyo. No se pudo continuar porque tenía dos personas que tenía que destinar a drogas y armas… fue una cuestión de opciones. Hacíamos cuatro procedimientos por día, incluso fines de semana, y no nos daba el tiempo”, indicó.
Lissidini recordó que el caso del oftalmólogo fue uno de los más importantes por el tenor de las armas que allí se encontraron: “Había cuatro AK-47, una de ese mismo modelo era la que tenía Osama bin Laden durante una de sus apariciones. Esas eran armas muy peligrosas. Todas estaban cargadas, prontas para tirar. Incluso unas que eran de origen israelí estaban dispuestas de tal forma que con solo apretar el gatillo una vez, salía una ráfaga de 30 tiros. Lo que vi anoche en la tele eran armas de museo”, dijo.
Toda la información de la investigación fue remitida al Poder Ejecutivo por medio de informes realizados en Aduanas. En esta oportunidad no se pudo constatar ningún tipo de relacionamiento político entre los traficantes y organizaciones delictivas. Las armas del oftalmólogo le fueron devueltas ya que pudo probar que las tenía hace más de cinco años en su poder, por lo que el plazo para tipificar delito de tráfico ya había expirado.
(Observa)
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