
El entrenador tico es el único en haber dirigido selecciones femeninas y masculinas en torneos de FIFA; a cada jugador le da una pelota de tenis, entre otras manías
Licenciado en Educación Física, autor de un libro, motivador y director técnico. René Simoes, el entrenador brasileño de la selección de Costa Rica, es un trotamundo que ha paseado sus conocimientos por distintos puntos del globo.
Este miércoles estará en Montevideo buscando la clasificación al Mundial con el combinado tico, un resultado que en caso de lograrlo será una hazaña histórica para el fútbol de ese país si se tiene en cuenta la supremacía que mostró Uruguay el pasado domingo.
Nacido Río de Janeiro en 1952, Simoes jugó al fútbol por unos años hasta que se dio cuenta que lo suyo era el estudio, por lo que se dedicó a cursar la licenciatura en educación física hasta obtener el título que alguna vez ejerció como preparador físico.
Luego se dedicó a la dirección técnica logrando buenas campañas en la mayoría de los equipos que condujo.
En 1994 se hizo cargo de la selección de Jamaica con el objetivo de llegar al Mundial de Francia 1998. El DT hizo un relevamiento de los futbolistas de la isla y promovió el plan “Adopte a un jugador”, para recaudar fondos, incentivando a varias empresas a apoyar a distintas figuras de ese país.
La medida dio resultado y logró la primera clasificación de Jamaica a un torneo mundialista, por lo que fue condecorado por la FIFA. Integró el grupo de Argentina, Japón y Croacia, quedando en la tercera ubicación con un triunfo ante los nipones.
“Al poco tiempo de llegar me invitaron a un acto donde fui el orador principal. Entonces recordé el famoso discurso de Martin Luther King y decidí parafrasearlo, comencé... ‘yo tengo un sueño, sueño con que algún día el fútbol sea profesional en Jamaica, sueño con que sus futbolistas puedan proyectarse hacia el futuro, sueño con que los campos sean de césped verde y no de tierra marrón’”, recordó el DT en una nota a El Gráfico.
Otro de los puntos altos de su carrera fue la conducción de la selección femenina de Brasil logrando la medalla en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Simoes ha reconocido que para lograr avances dirigiendo a las jugadoras brasileñas tuvo que hacer de psicólogo dedicando gran parte de su tiempo a escuchar a las futbolistas.
“En Brasil mucha gente cree que las mujeres no pueden jugar al fútbol, y ése es un craso error. Yo tengo tres hijas y jamás les he dado un balón para que jugasen”, expresó el DT en una entrevista a la FIFA. “Lo que están consiguiendo estas muchachas es demostrar a los padres de todo el país que yo estaba equivocado: ¡no cometan el mismo error, denles un balón a las chicas!”, agregó.
Su experiencia en el fútbol femenino lo llevaron a escribir un libro: “El Día en que las mujeres se convirtieron en el jefe de los hombres”, por el que recibió un premio de parte del gremio de futbolistas.
Tras dirigir a varios clubes de Brasil, de Medio Oriente y a selecciones juveniles de Trinidad y Tobago, Irán y su país, Simoes llegó a Costa rica en este año tras fracasar en su segundo intento para llevar a Jamaica a un Mundial.
El DT brasileño tiene la particularidad de trabajar mucho en el aspecto psicológico –contrató un motivador profesional para preparar a sus jugadores ante Uruguay-. También recurre a las frases escritas en pizarrones y le entrega a cada jugador una pelota de tenis –que llevan a todas partes- con la que simbolizan su deseo de triunfar.
Este lunes lo hizo en Montevideo. “¿Qué es lo que tiene en sus manos?” le preguntó a los jugadores. “Una pelotita de tenis”, respondieron. “No, señores”, dijo Simoes, “lo que ustedes tiene en ahí es el Mundial de Sudáfrica. Sudáfrica está en sus manos”, señaló.
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