
El candidato del Partido Nacional mantiene su confianza para llegar a la Presidencia, “varias veces me han firmado el certificado de defunción, y acá estoy", expresó
Por Yanina Olivera, AFP
"Yo he salido de la tumba varias veces", dice el candidato presidencial uruguayo, Luis Alberto Lacalle, quien mantiene intacta su esperanza de llegar a la primera magistratura, pese a que su rival, José Mujica, le lleva ventaja en la carrera hacia la elección del 29 de noviembre.
En política, "si uno no cree en lo que hace, y no lo hace hasta el último día, no sería yo. Yo he salido de la tumba varias veces. Varias veces me han firmado el certificado de defunción, y acá estoy", afirmó Lacalle, que ya fue presidente entre 1990 y 1995, en una entrevista con los corresponsales extranjeros.
En la primera vuelta electoral, el 25 de octubre, Mujica, de la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio, obtuvo 47,96% de los votos, mientras que Lacalle, del Partido Nacional (centroderecha), cosechó 29,01%.
Para la segunda vuelta, las encuestas le otorgan al ex presidente 40% de las adhesiones, contra 49% para su rival, un senador y ex líder guerrillero, en tanto los indecisos se sitúan en 11%.
Estos últimos sondeos, de las encuestadoras Factum y Cifra, registran dos puntos porcentuales menos para el ex presidente respecto a sus mediciones previas. ¿A qué atribuye esa caída?
"Nunca sabe uno (...). La opinión pública es muy rara", responde el candidato de 68 años, quien recordó en el último balotaje celebrado en el país en 1999, Jorge "Batlle iba a esta altura ocho puntos atrás de (Tabaré) Vázquez (y ganó la presidencia), o sea que es muy volátil la opinión".
Sin embargo, los politólogos estiman que el descenso en las encuestas del aspirante del PN se debe a la actitud asumida por su campaña tras el hallazgo de un arsenal privado, que pretendió vincularlo a Mujica.
Sobre ese hallazgo, Lacalle dijo que "es una noticia que no es una noticia cualquiera, es una noticia que nos trae malos recuerdos, feo gusto en la boca", en alusión a los años de plomo de fines de los 60 y comienzos de los 70, con el accionar de la guerrilla tupamara, aunque no quiso abundar más.
Lamentó la negativa del FA a realizar un debate entre la fórmula Mujica-Danilo Astori y Lacalle-Jorge Larrañaga.
Era la oportunidad para que "la gente (tuviera) una impresión de primera mano de varias cosas: las propuestas, las críticas del adversario a la propuesta -nadie va a ser más severo que el adversario para criticar la propuesta- la capacidad de coincidir", dijo.
Por otra parte, rechazó una propuesta del FA para negociar antes del 29 de noviembre sobre cuatro temas -seguridad, educación, medio ambiente y energía-.
"Antes del 29 no, porque (...) es muy distinto (...) una presidencia de Mujica, que tiene mayoría parlamentaria y por tanto no necesita negociar" a "una presidencia de Lacalle, que necesita negociar porque no tiene mayoría. Al ser tan distinto un resultado del otro, me parece que eso hay que dejarlo para después" del comicio, señaló.
El candidato destacó sin embargo que los programas de los dos partidos tienen muchas coincidencias.
"Nuestros técnicos (...) están trabajando en las coincidencias entre todos los programas, que por suerte son muchísimas", dijo, y destacó que ese estudio comparativo se hace "para mostrar que no hay tanta separación. En el cómo quizás tengamos más diferencias, pero el qué es increíblemente común".
(Observa)
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